En 2016, Microsoft finalizó el programa de obtención gratuita de Windows 10 para la mayoría de usuarios, mientras que un cierto número de excepciones permitió seguir obteniendo la actualización de forma gratuita hasta finales de 2017. Ahora, Microsoft vuelve a la carga contra los usuarios de Windows 7 para volver a intentar convencerlos de realizar el cambio.

No es de extrañar que Microsoft quiera volver a intentarlo, pues son varios cientos de millones los equipos que siguen funcionando con Windows 7 hasta constituir el 40% de los equipos en marcha de forma mundial, sobretodo en el mercado asiático, con los problemas de seguridad que esto implica tanto en usuarios particulares como en empresas donde el coste económico de la transición de Windows 7 a Windows 10, solo en licencias, es suficiente para que dichas empresas descarten la opción.

Por tanto, todos aquellos usuarios que esten desde un equipo con Windows 7, es muy probable que vean o ya hayan visto una nueva notificación mencionando dicha oferta de actualización gratuita a Windows 10, un sistema que ya ha madurado durante algunos años y que, pese a seguir teniendo algunos fallos, es infinitamente más seguro que Windows 7, sobre todo desde el fin de soporte a este sistema operativo.