Sabemos muy bien que las plantas no tienen oídos, por lo que a más de uno le parecería muy raro si alguien les dijera que estos seres inmóviles son capaces de escuchar. Después de todo, lo normal es preguntarse: «¿de qué les serviría tener esta habilidad?» Sin embargo, un estudio reciente demuestra que sí son capaces de percibir los sonidos.

Esta fue la conclusión a la que llegó un grupo de científicos de la Universidad Tel-Aviv en Israel. En el documentoseñalan que efectivamente las plantas son capaces de reaccionar a ciertos sonidos que llegan a ellas. Por ejemplo, pueden captar las vibraciones de las ondas de sonido que producen ciertos animales.

Parece ser que un proceso evolutivo les permitió ganar la habilidad de «oír». Todo se basaría en la relación que tienen las plantas con los principales polinizadores como las abejas.

¿Cómo lo comprobaron?

Los investigadores tomaron 650 flores de prímula y analizaron sus niveles de producción de néctar. Después de eso, observaron si reaccionaban a sonidos de tres frecuencias distintas (altas, medias y bajas), una grabación del zumbido de una abeja y también ante el silencio.

Efectivamente los científicos descubrieron que las flores al estar expuestas a sonidos bajos y a los de las abejas, llegaron a producir un 20% más de néctar. El efecto fue tan efectivo que solo bastaron tres minutos para producir los cambios. En cambio con el silencio y los sonidos altos y medios no hubo efecto alguno.

Además, también quisieron comprobar cómo era que lograban captar los sonidos. Así, repitieron las pruebas esta vez extrayéndoles los pétalos a las flores. Ya que en este estado no hubo cambios a la hora de exponerlas al sonido, concluyeron que eran las flores las que actuaban como «oídos» de las plantas. También anotaron que probablemente la forma cóncava de las flores ayudaba a una mejor captación del sonido.

Eso sí, todavía no se sabe cómo es que la información obtenida del sonido es decodificada y convertida en una reacción física de la planta. Por ahora solo se dan hipótesis basadas en la evolución:

Sería una mala adaptación para las plantas no utilizar el sonido para la comunicación. Tratamos de hacer predicciones claras para probar eso y quedamos bastante sorprendidos cuando funcionó».